Música, intrumentos

Vive la música

Cuidar de los intrumentos musicales

Si te apasiona la música y te encanta tocar un instrumento musical, deberías asegurarte de cuidar bien tus instrumentos. Ten en cuenta que, cuanto mejor cuidado esté un instrumento, mejor sonará.

Además, si no te ocupas de él de una forma correcta, puedes incluso causarle algún daño, con el consecuente gasto en reparación o reemplazo de alguna pieza. Y pudiéndolo mantener en buen estado, estropearlo por un error nuestro que podríamos haberlo evitado, sería muy tonto por nuestra parte.

Cuidar de los intrumentos musicales

Por eso, cuidar adecuadamente un instrumento sirve para que tenga una vida útil larga, y nos ahorremos un montón de dinero.

El sentido común es importante para cuidar un instrumento musical. Si todos los instrumentos tienen un estuche y una funda para guardarlos, cuando acabemos de tocarlos, lo más sensato es volverlos a guardar en su estuche, para que no se rompan, ni se rallen, ni cojan polvo. Hay empresas especializadas en crear este tipo de estuches a mano. Lo hacen a medida, un estuche ajustado a cada instrumento concreto.

Que los instrumentos se desgasten es algo habitual para alguien que los usa con asiduidad. Y quizás sea necesario llevarlo de vez en cuando a que lo vea un profesional para garantizar su buen funcionamiento. Pero la limpieza regular y un mantenimiento adecuado, pueden retrasar este proceso.

Sigue los siguientes consejos que te ayudarán a cuidar mejor de tu instrumento:

  • No comas cuando estés tocando o manejando un instrumento, pueden caer restos sobre él pudiendo estropearlo.
  • Lávate y secreta bien las manos antes de tocar. Si el instrumento es de viento, tendrás que limpiarte la boca y los labios también.
  • Guarda el instrumento siempre en su funda y estuche cuando no lo estés usando, el estuche tiene la forma exacta de nuestro instrumento es la mejor manera de protegerlo.
  • Asegúrate de que los cierres del estuche están bien cerrados y que las bisagras funcionan correctamente.
  • Nunca coloques nada encima de tu instrumento, y nunca guardes nada que no sea el instrumento en la caja.
  • Manténlo a una temperatura ambiente, la exposición a temperaturas muy frías o muy calientes puede hacer que no suene bien, que se deforme algún material o que algunas piezas se desprendan.
  • No exponerlo tampoco a altos niveles de humedad, como dejarlo en el baño después de tomar una ducha.
  • Hazle un sitio para él. Si lo dejas en cualquier parte o donde cuadre, cabe la posibilidad de que alguien lo dañe o lo estropee.
  • Nunca uses pinzas u otras herramientas de sujeción para retirar una boquilla atascada.
  • Mantén el instrumento limpio de huellas dactilares, polvo y residuos.
  • Lleva siempre contigo un paño seco para limpiar el instrumento después de tocarlo. Sobre todo si nuestro instrumento es de viento, hay que limpiar bien la condensación que se forma dentro cuando lo tocamos. Asegúrate de lavar el trapo con regularidad.
  • Nunca uses limpiadores agresivos para limpiarlo.
  • Nunca intentes arreglar un instrumento en casa, ni lo desarmes. Llévalo a un técnico de reparaciones profesional.
  • Considera la posibilidad de asegurar tu instrumento contra robos o daños.

Si tienes más preguntas o necesitas más consejo, pregúntale a un músico profesional o a otro especialista.
La limpieza y mantenimiento de nuestro instrumento no es difícil y todo el mundo puede llevarla a cabo.
Pero te reportará muchos beneficios, tu instrumento durará más, tendrá un mejor sonido y tendrás que llevarlo a menos reparaciones.

Para muchos músicos, su instrumento se convierte en parte de su identidad, como la ropa que usa. Y así como es importante lavar la ropa cada semana, es importante mantener el instrumento musical limpio y bien cuidado.